Ética Profesional
Grupo # 3
Escuelas griegas de la ética, las
leyes de newton y el utilitarismo
Integrantes:
Alejandro Celing.
Balseca Stefanía.
Mendoza Jacqueline.
Muñoz Gabriela.
Rivera Bohórquez
La mayoría de las escuelas de filosofía moral griegas posteriores
surgieron de las enseñanzas de Sócrates. Cuatro de estas escuelas fueron
creadas por sus discípulos inmediatos: los cínicos, los cirenaicos, los
megáricos (escuela fundada por Euclides de Megara) y los platónicos.
Los Cínicos
Los
cínicos, en especial el filósofo Antístenes,
afirmaban que la esencia de la virtud, el bien único, es el autocontrol, y que
esto se puede inculcar. Los cínicos despreciaban el placer, que consideraban el
mal si era aceptado como una guía de conducta. Juzgaban todo orgullo como un
vicio, incluyendo el orgullo en la apariencia, o limpieza. Se cuenta que
Sócrates dijo a Antístenes: "Puedo ver tu orgullo a través de los agujeros
de tu capa".
El cinismo es una de las manifestaciones más radicales de la
filosofía y también de las más incomprendidas. Los cínicos consideran que la
forma de vivir es parte fundamental de la filosofía e inseparable de su manera
de pensar.
Sin embargo, no todos los integrantes de este movimiento tienen las mismas
actitudes externas ni los mismos comportamientos, por lo que a veces se habla
de filosofía cínica, otras veces de actitud cínica y otras simplemente de
locura.
El término cínico es uno de esos términos que han ido perdiendo su significado
original y transformándose en otro distinto al que tuvo en sus orígenes. Tanto
es así que hay algunas propuestas para usar los términos quínico o kínico, con
el fin de diferenciar claramente el concepto de cínico en su sentido original
del que se usa hoy en día, es decir, diferenciar en concepto de cínico en
sentido filosófico, de su sentido popular.
El cinismo es una forma de vivir, pero también de pensar y de
expresarse, y como no se han conservado las obras de los primeros cínicos, hoy
son conocidos en gran parte por dichos y anécdotas (chreiai), que fueron
transmitidos en forma de colecciones, la más usada es la de Diógenes Laercio,
referencia fundamental para el estudio no solo de los cínicos, sino de gran
parte de la filosofía anterior a su autor. Utilizaron recursos literarios
diversos donde no faltan la parodia, la sátira, la anécdota o la burla, pero
siempre de forma escandalosa y provocadora.
LA ESCUELA CIRENAICA
La escuela cirenaica fue una escuela filosófica fundada por Arístipo de Cirene, discípulo de Sócrates, en el siglo V a. C. emparentada
con las escuelas megárica y
cínica.
Los cirenaicos, sobre todo Aristipo de Cirene, eran
hedonistas y creían que el placer era el bien mayor (en tanto no dominara la
vida de cada uno), que ningún tipo de placer es superior a otro y, por ello,
que solo es mensurable en grado y duración.
Este
hedonismo era para Arístipo, una parte de la forma de vivir. Nació en una
familia pudiente, vivió una vida sin problemas económicos, dedicado a la
búsqueda del placer. Para los cirenaicos el placer personal era el bien
superior y además defendían que son preferibles los placeres corporales, que
los mentales. La virtud consistía en disfrutar del placer, sin dejarse dominar
por él. Como nos recuerda Diógenes Laercio, cuando a Arístipo le reprochaban su
relación con una prostituta llamada Laida, respondía "yo poseo a Laida,
pero no ella a mí".
El
principal argumento para la defensa del placer, es que todos los animales
buscan espontáneamente el placer y huyen del dolor. También los seres humanos
instintivamente buscamos el placer y tratamos de evitar el dolor.
Se
ocuparon fundamentalmente en cuestiones de ética, para ellos el bien se
identificaba con el placer, pero este placer era espiritual. Según
planteaba Aristipo La felicidad humana consiste en librarse de toda inquietud,
siendo la vía para lograrlo la autarquía. Planteaban que uno debe actuar
honestamente porque así incrementa la cantidad de placer. Ellos eran sensualistas, creían que
la única vía de conocimientos eran los sentidos
Escuela de
Megara
Muerto
Sócrates, su discípulo Euclides retornó a Megara (donde había nacido), y fundó
allí una escuela que, como la Cirenaica, se desarrolló principalmente durante
el siglo IV a.C. En las doctrinas de la escuela se podía ver la
formación eleática y socrática de su fundador. Sus miembros recibieron
sucesivamente el nombre de "megáricos", "disputadores" y
"dialécticos".
Euclides
trasladó a la escuela sus propias ideas y experiencias, mezclando las doctrinas
de los eleatas, principalmente las de Parménides y Zenón, con la ética
socrática. Bajo la influencia socrática, buscan la verdad entendida como el
bien, que está más allá de lo que está presente, para los megáricos, solo
existe una cosa realmente: el bien, aunque se dice de muchas maneras, aparte
del bien no hay ninguna otra cosa.
Los
megáricos eran maestros de la "erística" (arte de discutir). Tenían
un especial gusto por las paradojas y las sutilezas lógicas, y las dominaban
con virtuosismo. Se destacaron también (como luego lo harían los estoicos) en
el estudio del Cálculo Proposicional.
La idea
fundamental de Euclides y de su escuela es la unidad del bien, el cual está
fuera del alcance de los sentidos, y sólo es conocido por la razón.
Por
influencia de los eletas, sostuvieron una tajante separación entre el mundo
sensible de la apariencia y el inteligible o real, a tal punto que Estilpón de
Megara llegó a criticar a Platón su
pretensión de explicar el mundo sensible por el inteligible estableciendo de
ese modo una relación entre ambos. Por su raíz socrática, buscaban la verdad
(entendida como el bien), más allá de lo inmediatamente presente. Combinando
ambas fuentes, identificaron el bien (Sócrates) con lo uno e inmóvil
(Parménides) y lo denominaron "Dios", "sabiduría" o
"entendimiento". Para ellos, el ser inmóvil del que hablaba
Parménides no era sino el bien del que hablaba Sócrates. De este modo las ideas
de Sócrates adquirieron un marcado carácter metafísico.
La
escuela megárica, según se infiere de lo que dejamos indicado, debe
considerarse como un ensayo de conciliación, o más bien de fusión entre la
Filosofía eleática y la socrática. El ser uno de los antiguos eleáticos,
se transforma en el ser bien para los megáricos, y se identifica con la
razón suprema y con Dios.
Estilpón
de Megara (filósofo de la escuela) fue maestro de Zenón de Citio, fundador del
estoicismo, por lo que se puede establecer una relación entre ambas escuelas.
Ética de la Escuela Platónica
Dentro de sus obras,
especialmente Gorgias, Protágoras y República, Platón manifiesta las
controversias entre dos clases de vida que buscaban la primacía: la entregada
al placer y la consagrada a la sabiduría y a la práctica de la virtud. Platón
nunca aceptó la doctrina hedonista, derivada de la imprecisión de las doctrinas
socráticas, como ideal de vida, que ponía al placer como Sumo Bien, sino por el
contrario, se inclina hacia el ascetismo y la mortificación, expresándolo en el
Fedón y en República, donde, en ésta última, condena de manera
enérgica la vida entregada al placer y propone un ideal que se base en la
virtud y en el cultivo de la sabiduría.
Sin embargo, en el Filebo,
Platón trata de regular y someter el placer a la medida de la razón, ya sin
condenarlo, aunque terminantemente queda excluido como Sumo Bien, dada su
inestabilidad e insuficiencia y sólo se considera un bien particular de la
parte más baja del hombre, quien, de entregarse al placer sensible
completamente, quedaría reducido a una vida meramente animal y no humana, ya
que si bien, el hombre posee un cuerpo material, tiene también un alma
inteligente.
Tal inteligencia tampoco es
pura, sino que comparte y se mezcla proporcionadamente con el placer. Este se
ha de purificar y dosificar según tenga que entrar en la vida feliz junto con
la sabiduría, conforme a una escala de bienes, adecuada a las notas esenciales
del Bien, según la mentalidad griega: la medida, la verdad y la belleza. Cinco son los grados de la escala:
1. La medida, la moderación, lo convincente.
2. La proporción, la belleza, la perfección.
3. La mente y la inteligencia.
4. Las ciencias, las artes y las opiniones rectas.
5. Los placeres puros, sin mezcla de dolor.
La ética platónica mantiene una estrecha relación
con su visión antropológica y metafísica. Alma y cuerpo constituyen dos
elementos no sólo distintos, sino irreconciliables entre sí: el cuerpo es la
cárcel del alma, el lugar donde ésta se hace esclava de lo material y lo
pasional. Mientras el hombre permanezca ligado a su cuerpo, se encontrará
incapacitado para la felicidad y para el verdadero conocimiento. Alcanzar estos
sólo será posible si dominamos nuestra parte material.
LA
VIRTUD COMO SABIDURÍA
A la doctrina que equipara sabiduría y virtud se
la denomina intelectualismo ético y ya fue formulada por Sócrates, en un
intento de superación del relativismo de los Sofistas. Los conceptos morales no
son fruto de una convención o pacto entre hombres, ya que se refieren a
realidades existentes y permanentes (ideas) que son independientes de la razón
y la voluntad humanas. Sin embargo, es a través de la razón como el hombre
puede tomar contacto con la realidad moral, realizándola en su persona.
A la manera socrática, Platón afirma que sólo el
sabio es el virtuoso, porque únicamente conociendo qué es la virtud, es decir,
la idea a la que se refiere el concepto "virtud", hay posibilidad de
serlo en la vida práctica. El saber y la virtud coinciden y se necesitan
recíprocamente.
Lo Justo en sí, la bondad en sí, la prudencia,
etc., esto es, los valores morales existen por sí mismos, y por ello es posible
definirlos objetivamente y, una vez conocidos, llevarlos a cabo en la vida
práctica. El sabio no podrá ser malo, ya que el mal es fruto de la ignorancia,
un defecto que no radica en nuestra naturaleza sino en el no cumplimiento de lo
esencial de nuestra naturaleza (la racionalidad).
LA
VIRTUD COMO PURIFICACIÓN
Aquí reaparece con toda violencia el anti
hedonismo platónico: los placeres materiales y corporales no sólo no conducen a
la felicidad, sino que incluso nos la impiden. Virtuoso y feliz será aquel que purifique
su alma de las pasiones y "desórdenes" del cuerpo y se vuelque hacia
el mundo eidético, el único capaz de realizar humanamente al hombre.
"Purificarse es separar lo más posible el
alma del cuerpo, acostumbrar al alma a dejar la envoltura del cuerpo, para
concentrarse en sí misma, a solas consigo" (Fedón, 67, e.)
"La realidad verdadera es que la templanza,
la justicia y la virtud no son sino purificaciones de todas las pasiones, y
hasta el pensamiento es quizá un medio de purificación" (Fedón, 69,
b.)
LA
VIRTUD COMO ARMONÍA ENTRE LAS TRES PARTES DEL ALMA
La virtud puede entenderse también como un
equilibrio y armonía entre las distintas partes del alma. Debe desarrollarse
tal acuerdo entre ellas que se unifiquen los distintos elementos que conforman
el compuesto humano, sometiéndolos a la razón. Es esta la única que puede regir
esta armonización:
La razón
no tiene más que un camino a seguir en sus indagaciones; mientras tengamos
nuestro cuerpo, y nuestra alma esté sumida en esta corrupción, jamás poseeremos
el objeto de nuestros deseos; es decir, la verdad.
En efecto,
el cuerpo nos pone mil obstáculos por la necesidad en que estamos de
alimentarle, y con esto, y las enfermedades que sobrevienen, se turban nuestras
indagaciones. Por otra parte, nos llena de amores, de deseos, de temores, de
mil quimeras y de toda clase de necesidades; de manera que nada hay más cierto
que lo que se dice ordinariamente: que el cuerpo nunca nos conduce a la
sabiduría. Porque ¿de dónde nacen las guerras, las sediciones, los combates?
Del cuerpo, con todas sus pasiones. En efecto; todas las guerras no proceden
sino del ansia de amontonar riquezas, y nos vemos obligados a amontonarlas a
causa del cuerpo, para servir como esclavos a sus necesidades.
He aquí
por qué no tenemos tiempo para pensar en la filosofía; y el mayor de nuestros
males consiste que en el acto de tener tiempo y ponernos a meditar, de repente
interviene el cuerpo en nuestras indagaciones, nos embaraza, nos turba y no nos
deja discernir la verdad. Está demostrado que si queremos saber verdaderamente
alguna cosa, es preciso que abandonemos el cuerpo, y que el alma sola examine
los objetos que quiere conocer. Sólo entonces gozamos de la sabiduría, de que
nos mostramos tan celosos; es decir, después de la muerte, y no durante la
vida. La razón misma lo dicta : porque si es imposible conocer nada en su
pureza mientras vivimos con el cuerpo, es preciso que suceda una de estas dos
cosas: o que no se conozca nunca la verdad, o que se conozca después de la
muerte, porque entonces el alma, libre de esta carga, se pertenecerá a sí
misma; pero mientras estemos en esta vida no nos aproximaremos a la verdad sino
en razón de nuestro alejamiento del cuerpo, renunciando a todo comercio con él
y cediendo sólo a la necesidad.
PARTES DEL ALMA
|
RACIONAL
(nous, lógos)
|
IRASCIBLE
(Thymós)
|
APETITIVA
(epithymía)
|
CARÁCTER
|
Inmortal
|
Mortal
|
Mortal
|
SITUACIÓN
|
Cabeza
|
Tórax
|
Estómago
|
VIRTUDES
|
Prudencia,
sabiduría
(Phrónesis, sophía)
|
Fortaleza, valor
(andreía)
|
Templanza
(Sophrosyne)
|
CLASES
SOCIALES
|
Gobernantes-filósofos
|
Guardianes
|
Productores
|
Esta división del alma le permitirá justificar la
desigualdad social: ésta tiene un origen natural. Los hombres deben pertenecer
a una clase social u otra dependiendo de la clase de alma predominante en
ellos. En el cuadro de arriba se muestra un esquema de la correspondencia entre
las clases de alma, sus virtudes inherentes y la clase social a la que
pertenecen.
Las Leyes de Newton
La primera ley de
Newton, conocida también como Ley de inercia, nos dice que si sobre un cuerpo
no actúa ningún otro, este permanecerá indefinidamente moviéndose en línea
recta con velocidad constante (incluido el estado de reposo, que equivale a
velocidad cero).
Como sabemos, el
movimiento es relativo, es decir, depende de cual sea el observador que
describa el movimiento. Así, para un pasajero de un tren, el interventor viene
caminando lentamente por el pasillo del tren, mientras que para alguien que ve
pasar el tren desde el andén de una estación, el interventor se está moviendo a
una gran velocidad. Se necesita, por tanto, un sistema de referencia al cual referir el movimiento. La primera ley de
Newton sirve para definir un tipo especial de sistemas de referencia conocidos
como Sistemas de
referencia inerciales, que son aquellos sistemas de referencia desde los que se
observa que un cuerpo sobre el que no actúa ninguna fuerza neta se mueve con
velocidad constante.
En realidad, es imposible
encontrar un sistema de referencia inercial, puesto que siempre hay algún tipo
de fuerzas actuando sobre los cuerpos, pero siempre es posible encontrar un
sistema de referencia en el que el problema que estemos estudiando se pueda
tratar como si estuviésemos en un sistema inercial. En muchos casos, suponer a
un observador fijo en la Tierra es una buena aproximación de sistema inercial.
Segunda
Ley: PRINCIPIO FUNDAMENTAL DE LA
DINÁMICA
La segunda ley del movimiento de Newton dice: El cambio de
movimiento es proporcional a la fuerza motriz impresa y ocurre
según la línea recta a lo largo de la cual aquella fuerza se imprime.
Esta ley explica qué ocurre si sobre un cuerpo en movimiento (cuya
masa no tiene por qué ser constante) actúa una fuerza neta: la fuerza
modificará el estado de movimiento, cambiando la velocidad en módulo o
dirección. En concreto, los cambios experimentados en el momento lineal de un cuerpo son proporcionales a la fuerza
motriz y se desarrollan en la dirección de esta; las fuerzas son causas que
producen aceleraciones en los cuerpos. Consecuentemente, hay relación entre la causa
y el efecto, la fuerza y la aceleración están relacionadas. Dicho
sintéticamente, la fuerza se define simplemente en función del momento que se
aplica a un objeto, con lo que dos fuerzas serán iguales si causan la misma
tasa de cambio en el momento del objeto.
En la mayoría de las ocasiones hay más de una fuerza actuando
sobre un objeto, en este caso es necesario determinar una sola fuerza
equivalente ya que de ésta depende la aceleración resultante. Dicha fuerza
equivalente se determina al sumar todas las fuerzas que actúan sobre el objeto
y se le da el nombre de fuerza neta.
Si sobre el cuerpo actúan muchas fuerzas, habría
que determinar primero el vector suma de todas esas fuerzas. Por último, si se
tratase de un objeto que cayese hacia la tierra con una resistencia del aire
igual a cero, la fuerza sería su peso, que provocaría una aceleración
descendente igual a la de la gravedad.
Tercera
Ley: PRINCIPIO DE ACCIÓN-REACCIÓN
Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria:
quiere decir que las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y
dirigidas en sentido opuesto.
La tercera ley de Newton es completamente original (pues las dos
primeras ya habían sido propuestas de otras maneras por Galileo, Hooke y Huygens) y hace de las
leyes de la mecánica un conjunto lógico y completo. Expone que por cada fuerza que actúa sobre un
cuerpo (empuje), este realiza una fuerza de igual intensidad,
pero de sentido contrario sobre el cuerpo que la produjo. Dicho de otra forma,
las fuerzas, situadas sobre la misma recta, siempre se presentan en pares de
igual magnitud y de dirección, pero con sentido opuesto.
Este principio presupone que la interacción entre dos partículas
se propaga instantáneamente en el espacio (lo cual requeriría velocidad
infinita), y en su formulación original no es válido para fuerzas
electromagnéticas puesto que estas no se propagan por el espacio de modo
instantáneo sino que lo hacen a velocidad finita "c".
Es importante observar que este principio relaciona dos fuerzas
que no están aplicadas al mismo cuerpo, produciendo en ellos aceleraciones
diferentes, según sean sus masas. Por lo demás, cada una de esas fuerzas
obedece por separado a la segunda ley. Junto con las anteriores leyes, ésta
permite enunciar los principios de conservación del momento
lineal y del
momento angular.
Utilitarismo
James Mill. Dentro de sus obras, especialmente Gorgias, Protágoras y República,
Platón manifiesta las controversias entre dos clases de vida que buscaban la
primacía
El utilitarismo es una doctrina ética formulada explícitamente a
finales del siglo XVIII y desde entonces ha contado con numerosos partidarios,
particularmente en el mundo anglosajón.
Como su nombre indica, su contenido esencial es definir la
corrección de toda acción por su utilidad, es decir, por los resultados o
consecuencias producidos por ella. De ahí que esta doctrina se conozca también
con el nombre de consecuencial.
El utilitarismo es una teoría ética que asume las siguientes tres
propuestas: lo que resulta intrínsecamente valioso para los individuos, el
mejor estado de las cosas es aquel en el que la suma de lo que resulta valioso
es lo más alta posible, y lo que debemos hacer es aquello que consigue el mejor
estado de cosas conforme a esto. De este modo, la moralidad de cualquier acción
o ley viene definida por su utilidad para los seres sintientes en conjunto.
Utilidad es una palabra que refiere aquello que es intrínsecamente valioso para
cada individuo. En la economía neoclásica, se llama utilidad a la satisfacción
de preferencias, en filosofía moral, es sinónimo de felicidad, sea cual sea el
modo en el que esta se entienda. Estas consecuencias usualmente incluyen felicidad
o satisfacción de las preferencias. El utilitarismo es a veces resumido como
"el máximo bienestar para el máximo número". De este modo el
utilitarismo recomienda El utilitarismo fue propuesto originalmente durante los
siglos XVIII y XIX en Inglaterra por Jeremy Bentham y su seguidor John Stuart
Mill, aunque también se puede remontar a filósofos de la Antigua Grecia como
Parménides de Elea.
Tanto la filosofía de Epicuro como la de Bentham pueden ser consideradas
como dos tipos de consecuencialismo hedonista, pues juzgan la corrección de las
acciones según su resultado (consecuencialista) en términos de cantidad de
placer o felicidad obtenida (hedonismo).
Hay un debate sobre quién usó, por primera vez, el término
"utilitarismo", si Bentham o Mill: John Mill (Autobiography, ed. J.
S. Cross (1924), p. 56) dice que él fue el primero en utilizar el término
"utilitarianismo" en relación con la "sociedad" que había
propuesto fundar: "Utilitarian Society". Pero en una obra de Bentham,
de 1780 (solo editada póstumamente), se descubrió que este autor lo usó primero
que Mill, cuando quiso crear la "Secta del Utilitarismo" por esos
años.
"Como movimiento, dedicado a la reforma -escribió Bertrand Russell-,
el utilitarismo ha logrado, ciertamente, más que todas las filosofías
idealistas juntas, y lo ha hecho sin grandes alharacas". Otra forma en la
que puede decir es "el mayor bien, para el mayor número de
personas".actuar de modos que produzcan la mayor suma de felicidad posible
en conjunto en el mundo.
Tipos de utilitarismo
Utilitarismo negativo
Muchas teorías utilitaristas defienden la producción del máximo bienestar
para el máximo número de personas. El utilitarismo negativo cree necesario
evitar la mayor cantidad de dolor o daño para el mayor número de personas. Los
defensores de esta interpretación del utilitarismo argumentan que ésta propone
una fórmula ética más eficaz, pues hay más posibilidades de crear daños que de
crear bienestar, y los daños mayores conllevan suicidio a los más grandes
bienes. Es lo contrario del utilitarismo positivo. Defienden la producción del
mínimo malestar para el máximo número de personas. David Pearce es uno de sus
principales representantes. Debido al hedonismo, proveniente del epicureísmo,
surgió el utilitarismo cuantitativo.
Utilitarismo del acto contra el utilitarismo de las normas
Se han propuesto otras formas de utilitarismo. La forma tradicional de
utilitarismo es la del utilitarismo del acto, que afirma que el mejor acto es
el que aporta la máxima utilidad. Una forma alternativa es el utilitarismo de
las normas, que afirma que el mejor acto es aquel que forme parte de una norma
que sea la que nos proporciona más utilidad.
Muchos utilitaristas argumentarían que el utilitarismo no sólo comprende
los actos, sino que también los deseos y disposiciones, premios y castigos,
reglas e instituciones.
REACTIVOS
1.
SEÑALE LA RESPUESTA
CORRECTA.
Para
la escuela Platónica, el alma estaba dividida en tres partes:
a. Cabeza.
b. Tórax.
c. Racional.
d. Irascible.
e. Estómago.
f. Apetitiva.
OPCIONES:
A.
a,
c, e.
B.
c,
d, e.
C.
b,
e, f.
D.
c,
d, f.
2. ENCIERRE LA RESPUESTA CORRECTA.
La escuela cirenaica fue una
escuela filosófica fundada por:
- Sócrates
- Aristipo de Cirene
- Platón.
- Aristoteles
R//
3.
COMPLETE UTILIZANDO LAS PALABRAS CORRECTAS.
Escuelas griegas de la ética:
Surgieron de las enseñanzas de _________ . Cuatro de
estas escuelas fueron creadas por sus ___________ inmediatos: los _________,
los cirenaicos, los _________ y los
platónicos.
a) Platón,
discípulos, socráticos, megáricos
b) Platón,
discípulos, cínicos, megáricos
c) Sócrates,
discípulos, cínicos, megáricos
d) Sócrates,
discípulos, platónicos, megáricos
4.
COMPARAR Y SELECCIONAR SEGÚN CORRESPONDA.
LEYES
DE NEWTON
|
DEFINICIONES
|
A) Primera Ley:
LEY DE INERCIA
|
1) La fuerza que
actúa sobre un cuerpo es directamente proporcional a su aceleración.
|
B)
Segunda Ley: PRINCIPIO FUNDAMENTAL DE LA DINÁMICA
|
2) Cuando un cuerpo
ejerce una fuerza sobre otro, éste ejerce sobre el primero una fuerza igual y
de sentido opuesto.
|
C) Tercera Ley:
PRINCIPIO DE ACCIÓN-REACCIÓN
|
3)
Todo cuerpo permanece en su estado de reposo o de movimiento rectilíneo
uniforme a menos que otros cuerpos actúen sobre él.
|
OPCIONES:
A) a1, b3, c2
B) a3, b1, c2
C) a2, b3, c1
D) a3, b2, c1
5.
COMPLETE UTILIZANDO LAS PALABRAS CORRECTAS.
El cinismo es una forma de
_______, pero también de _________ y de expresarse.
A. Hablar, sentir
B. Vivir, pensar
C. Jugar, actuar
D. Expresar, vivir